El Café de Tite

El Café de TiteHace 18 años Edwin Méndez comenzó a trabajar un carrito de hot dogs que luego se convirtió en una cafetería rodante y que hoy día es una cafetería en toda regla. De cinco de la mañana a tres de la tarde allí se come criollo de verdad. Si va por la calle Ramos Antonini, a la altura del número 120, no podrá resistir la tentación de probar algunas de sus delicias gastronómicas. Empanadillas, sorullitos de maíz y por supuesto, las ojivas, la especialidad de la casa. Una fritura preparada con plantillas de trigo rellenas de pollo, huevo y queso que son la sensación. Su hijo Edwin y su esposa Myrnaliz regentean el negocio junto a unos diez empleados. Un inmenso mural adorna las paredes del local en el que además de algunos miembros de la familia aparece el padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances.