Ismael Rivera y Pablo Casals se escuchan sin jerarquías ni fronteras en el Pilar Defilló
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- por mayaguezsabeamango.com
Los tambores de bomba y los panderos de plena resonaron con fuerza en el jardín del Museo Casa Pilar Defilló espacio cultural Pablo Casals de Mayagüez para honrar y celebrar el legado cultural y musical del cangrejero y sonero mayor Ismael Rivera, Maelo.
Era la primera vez, en casi diez años, que el espacio dedicado a la memoria de la madre mayagüezana del afamado chelista catalán abría sus puertas a una exposición dedicada a un artista cuya carrera musical se enriqueció con la música negra que nos legaron nuestros ancestros y, la africanía que nos habita.
La doctora Windy Cosme coordinadora de la muestra y miembro de la junta de directores de la Fundación Ismael Rivera, que la auspicia y la promueve en un intento por expandir el legado del Sonero Mayor y su resonancia con la cultura contemporánea dentro y fuera del archipiélago, destacó que la generosa donación de las obras que ha hecho el artista puertorriqueño radicado en Nueva York, Christopher López, ha permitido iniciar en Mayagüez “el recorrido de la exposición por otras regiones de Puerto Rico”.
Profundamente simbólica la exposición de Maelo en museo de la madre de Pablo Casals
Según la también historiadora y museóloga, la presentación de esta exposición en la Casa Museo Pilar Defilló, hogar materno del gran músico Pau Casals, “añade una capa profundamente simbólica” a la muestra.
“Así como la Casa Museo Ismael Rivera está ubicada en la casa de Doña Margot, madre del Sonero Mayor, este espacio honra la memoria de otra figura materna que dio origen a uno de los más grandes músicos del siglo XX. Que The Afterlives of Ismael Rivera habite ahora este lugar es también un gesto poderoso: aquí conviven el chelo y el tambor, la música de cámara y el guaguancó, la tradición académica y el ritmo callejero, sin jerarquías ni fronteras. Es una oportunidad para afirmar que no hay un, aquí lo clásico y allá lo popular; están en el mismo sitio, latiendo desde memorias distintas pero igualmente dignas. Ismael Rivera y Pablo Casals no se oponen, se escuchan. Son parte de la misma historia musical puertorriqueña que no cabe en categorías reducidas”, afirmó la gestora cultural.
Maelo es un patriota y su música un mensaje del alma
El autor de la muestra, quien viajó a Mayagüez para hacer un recorrido guiado por las salas que cobijan la exposición, hasta el 25 de abril, contó a los presentes que fueron tres las canciones icónicas de Maelo: Las caras lindas, La Perla y A medias no, las que hilaron la historia fotográfica a través de la cual expone las complejidades de la identidad cultural y socioeconómica puertorriqueña.
Afirmó, que “todas estas canciones son importantes, es Maelo diciéndonos de la belleza de la negritud de su alma”.
“Maelo era un patriota y yo sentí eso y fue la música de él la que sirve como un vínculo entre todos nosotros. Es más que música es un mensaje del alma y cada rincón de este país en todas las caras de las personas que veo… vive ese mensaje de su belleza y amor y cariño por su país. No hay nada más que decir gracias a todos ustedes y disfruten el show”, afirmaba el artista minutos antes de hacer el recorrido guiado por la exposición.
Una fiesta única
La tarde de la apertura de la exposición fotográfica la lluvia no dio tregua. Comenzó a caer temprano y a las cuatro parecía que no habría un mañana; una hora después paró el diluvio, justo cuando empezaban a llegar los artistas y músicos que harían de la noche una memorable.
El primer toque de bomba lo ejecutó el Cuarteto de Bomba, a los que se unieron bailadores y bailadoras de la Escuela Mayagüezana de Ballet y Artes Escénicas | Eugenio María de Hostos que dirige Kelvin Santiago.
Al encuentro llegó temprano el maestro de la bomba mayagüezana tradicional don Ramón “Papo” Alers, respetado bailador, artesano de barriles de bomba y director del grupo Yagüembé, junto a un primo suyo, también bailador, Rubén Cepeda.
Cuando el barrilero Christian Galarza Boyrie, del Cuarteto de Bomba marcó los primeros compases del ritmo de bomba holandés, un estilo de autóctono de Mayagüez y el preferido de Alers, el veterano bailador, que se caracteriza por bailar con dos mujeres a la vez, accedió a la petición de las bailadoras que lo llevaron hacia la improvisada pista del batey de Pilar donde hizo una demostración de cómo se baila la bomba de Mayagüez.
Los aplausos del público sonrojaron al bailador quien saludo con una reverencia, antes de regresar a su asiento acompañado por la bailadora Zamary Boucet, mientras sus compañeros Carlomar Nazario y Ámbar Ramos marcaban el cadencioso ritmo junto a los músicos.
“Esto yo no me lo esperaba. He venido, no a bailar, sino a disfrutar de la exposición del gran Maelo, y me han sorprendido, cosa que agradezco mucho”, dijo a mayaguezsabeamango.com.
Minutos después era la maestra bailadora Liz Saira Díaz Nadal, quien hacía lo propio con el otro maestro bailador de bomba, Rubén Cepeda.
El jardín del Pilar Defilló estaba repleto de gente que desafío la lluvia para disfrutar la velada de arte y música ancestral a manera de celebración del legado del legendario músico y cantante.
La gerente del Departamento de Arte y Cultura municipal, Frances Rodríguez agradeció a los coordinadores de la muestra y al artista “que hayan escogido a Mayagüez como el pueblo desde donde se inicia una nueva experiencia cultural a través de esta muestra”.
“Les damos la bienvenida a la ciudad a nombre de la administración municipal y de nuestro alcalde, Jorge L. Ramos Ruiz y reiteramos que estamos encantados de recibir a todas las caras lindas a las que le cantó y nos sigue cantando el sonero mayor. Estoy segura de que este será el primero de muchos encuentros de este tipo. Será un placer recibirlos en la casa de Pilar Defilló”, subrayó Rodríguez al hacer la presentación de los invitados.
El alcalde Ramos Ruiz junto a su familia y el vicealcalde Ricardo Lebrón y su esposa se unieron al grupo, que, guiado por el artista, recorrió las salas de la casa museo.
Terminado el recorrido, fueron los integrantes del grupo Los Tambores de Félix Alduén, quienes retomaron los barriles de bomba y los panderos de plena para dar un abrazo musical a Maelo. El público no se pudo contener. La velada terminó al son de la plena Mayagüez con la gente bailando el contagioso ritmo.
Una mujer que no se identificó decía a la salida que “este tipo de experiencia debe repetirse porque nos da la oportunidad de estar juntos y disfrutar de nuestra cultura, para que no se pierda”.
Un menú auténticamente boricua
El equipo de la compañía del decorador Alex Pagán aportó un menú de degustación de canapés típicos de Puerto Rico y de Mayagüez, porque los mayagüezanos presumen de que es en su pueblo donde se hacen las mejores almojábanas de toda la isla. Y así es.
Tampoco faltaron otras delicias calóricas incluyendo bocaditos de morcilla, bacalaítos, alcapurrias y pastelillos, entre otros, que un grupo de mujeres freía desde el balcón del traspatio de la casa museo, al momento y a lo largo de la fiesta de apertura.
A petición de Rodríguez y previendo el aviso de lluvia, Pagán diseñó un acogedor salón de estar donde, el que quería, podía disfrutar del espectáculo musical bajo techo, desde el espacio cultural Pablo Casals, que conecta al jardín al aire libre.
La exposición The Afterlives of Ismael Rivera forma parte del proyecto Tiznando el País: visualidades y representaciones realizado en colaboración con la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y la Alianza de Museos de Puerto Rico (AMPR) y ha sido subvencionado, en parte, por la Fundación Mellon y el Fondo Flamboyán para las Artes y la colaboración del Municipio Autónomo de Mayagüez.
La entrada a la exposición, que estará en el Museo Casa Pilar Defilló espacio cultural Pablo Casals hasta el 25 de abril no tiene costo alguno. El museo abre sus puertas de lunes a viernes de 8 a.m. a 4 p.m. y los sábados por cita previa. Para información adicional o separar fechas de visita debe llamar al 787-834-8585, X 1280, 1281,1285 1287.