Siete miradas para entender a Hostos
- Detalles
- por Carmen Dolores Hernández *
Breve, profusamente ilustrado, con un diseño visual muy atractivo, este librito podría lograr lo que muchos tratados complejos no han logrado: interesar a un público general en la figura extraordinaria de Eugenio María de Hostos. No ha sido por falta de publicaciones que no se ha logrado ese interés. La bibliografía en torno al ilustre mayagüezano es abundante e ilustra muchas fases de su personalidad pública. Sus Obras Completas, publicadas por la Editorial de la Universidad de Puerto Rico, constituyen una gran labor de erudición y amor.
Sucede, sin embargo, que la obra escrita de Hostos es tan vasta, sus empeños políticos, cívicos y pedagógicos tan abarcadores, su pensamiento tan profundo, que enfrentarse a sus obras o las de sus exégetas y estudiosos supone un compromiso serio y perseverante en términos de tiempo y atención.
Este libro, sin embargo, logra presentar sucinta y atractivamente al personaje, valiéndose de un diseño gráfico novedoso que complementa y completa el texto, proveyendo una entrada al vasto mundo hostosiano, entrada susceptible a ampliarse luego con estudios más profundos. Abarca siete tópicos: Hostos íntimo y familiar; Hostos creativo; Hostos periodista; Hostos luchador; Hostos educador; Hostos filósofo y pensador y Hostos líder cívico. Cada uno destaca una fase de la actividad del prócer.
En “Hostos íntimo y familiar” -que incluye fotos de la calle de Mayagüez donde vivió, de su madre y de su esposa, además de una preciosa xilografía de Graciela Azcárate creada para el cuento “En barco de papel”- nos familiarizamos con el niño y el joven que fue Hostos, con su crianza en el seno de una familia grande y con la familia que él mismo formó tras casarse con la cubana Belinda Otilia de Ayala. El matrimonio tuvo seis hijos -cuatro varones y dos niñas- y para ellos escribió Hostos obras de teatro y poemas encantadores.
En “Hostos creativo” se da cuenta de los primeros escritos de Hostos: la novela “La peregrinación de Bayoán” y varios cuentos, trayectoria que siguió luego con numerosos tratados de filosofía, sociología y moral. Y escribió también Hostos un himno revolucionario que aquí se transcribe.
“Hostos Esencial”. Bangesy Carrasquillo Casado, Féliz Báez Neris, Liliana Cotto Morales, Orlando J. Hernández Rivera y Roberto Mori González. San Juan: Comisión Nacional Hostos 180, 2026.Interesantemente, Hostos fue traductor. Cuando llegó a Nueva York en 1869 -ciudad en donde se habían reunido líderes separatistas de Cuba y Puerto Rico- esa urbe se había convertido en un centro editorial para la América del Sur. Exportaba a la región toda suerte de materiales impresos -catálogos, libros, revistas- destinados en un principio a estimular las importaciones estadounidenses a la región. Luego, sin embargo, la presencia en Nueva York de un número importante de intelectuales latinoamericanos -entre ellos Martí, Betances, el mismo Hostos- hizo que las ideas de muchos de ellos respecto a la necesidad de la unión entre los países hispanos del sur, cara a la creciente prepotencia del Norte, circularan por toda la región bajo la forma de las crónicas que escribían en esas publicaciones.
La presencia de Hostos en Estados Unidos tuvo aún otros propósitos. En Nueva York, se unió al esfuerzo bélico que llevaban a cabo los cubanos exilados y algunos puertorriqueños contra el dominio español de sus islas. Desilusionado el mayagüezano ante la renuencia de los. liberales españoles de otorgar más autonomía a Cuba y Puerto Rico, se unió al impulso revolucionario que se gestaba en la ciudad bajo el liderato de José Martí.
En Nueva York, Hostos ejerció un periodismo combativo. No solo fundó el primer periódico puertorriqueño de la Diáspora –“La Voz de Puerto Rico”- sino que colaboraba con las múltiples revistas y periódicos hispanos de aquella ciudad. No se limitaba, sin embargo, a escribir para defender la posición de los separatistas caribeños. En una ocasión se unió a la expedición organizada por Francisco Vicente Aguilera, cuyo propósito era desembarcar en Cuba para ayudar a los rebeldes de aquella isla. El barco, sin embargo, zozobró por causa de una tormenta y la expedición fue abortada.
Episodios como estos, al incluirse en el libro, hacen interesante la ejecutoria de Eugenio María de Hostos y ofrecen una perspectiva amplia de su persona. “Hostos esencial” es, por tanto, una buena manera de introducir el conocimiento de uno de nuestros más grandes hombres.
* Publicado en endi.com.

