Promesa de Reyes: una tradición viva en las montañas de Mayagüez
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- por mayaguezsabeamango.com
Los cristianos del mundo y de Puerto Rico, desde el siglo XVI, celebran el seis de enero: la Epifanía, la manifestación de Jesús como Dios a los Reyes Magos, una tradición católica que viajó al Caribe en barcos europeos durante la colonización española de 1493 y que los boricuas han hecho suya.
Hasta que el 10 de abril de 1899, a solo meses de la invasión del ejército de Estados Unidos a Puerto Rico, en 1898, el gobierno colonial, en su campaña de americanización de los puertorriqueños declaró ilegal el feriado del seis de enero, día de los Reyes Magos, una de las más arraigadas tradiciones populares del país, donde los Reyes son santos y símbolo de resistencia de nuestra nacionalidad.
Reyes condenados al clandestinaje
Treinta y dos años vivieron en clandestinidad Melchor, Gaspar y Baltazar en casas y altares de quienes les veneraban y en talleres de artesanos que les tallaron en maderas nobles para su adoración.
El disgusto social y las protestas del pueblo contra el genocidio cultural trasmutaron en rosarios cantados, procesiones y promesas de reyes, en agradecimiento a la intercesión de los Santos Reyes en la solución de algún quebranto del cuerpo o del alma.
Aunque ilegal, aquí se siguió celebrando a los Reyes. Desafiando la autoridad, las niñas y niños no iban a la escuela ni sus padres al trabajo.
En cambio, los días cercanos al seis de enero se reunían familias y vecinos para dar gracias y cantarle a los Santos Reyes por los favores recibidos. Los niños cortaban yerba fresca para sus caballos, agua por si tenían sed y, en una caja cualquiera, ponía la muchachería la yerba, añorando que los Santos Reyes sorprendieran dejando un regalo o, un milagro, bajo de la cama.
Tradición viva
Hoy día en las montañas del barrio Quebrada Grande de Mayagüez la familia Lebrón-Torres cumple fielmente su promesa cantada a los Santos Reyes para reafirmar su veneración y su compromiso con la preservación de la promesa familiar; una tradición que inició hace más de dos décadas.
“Yo les tengo que decir que sí, hay un compromiso en serio. Desde el inicio, comenzamos a ofrecerle promesas por el éxito de los trabajos de nuestros hijos. Esa fue parte de la razón para comenzar con esta promesa”, sostiene el patriarca de la familia y devoto de los Santos Reyes, Reinaldo Lebrón, anfitrión de la Promesa de Reyes
Su esposa Eva reitera su devoción a los Santos Reyes y asegura que lo primero que hace es dar gracias a los Reyes por su benevolencia.
“Gracias porque sé que me escuchan, porque sé que atienden mi súplica y que se la llevan a los pies de mi Señor. Así que yo le doy gracias a él, lo primero. Y luego, le pido siempre que todas las intenciones de muchos que vienen aquí, que vienen con una intención en especial para pedirle a los Reyes, se cumplan. Y hemos tenido personas que han venido, que han pedido y después me han llamado para decirme. Se me quitó la afección que tenía. Me salí. Estoy sano. ¿Ves? Y eso pues hay que agradecer”, reitera la también coleccionista de nacimientos y Reyes Magos”, afirma.
Su hijo Leonardo, quien ha asumido, en parte, la coordinación del convite recuerda que la idea de organizar la promesa surgió cuando supo que esta tradición ha ido en desuso.
La suya comenzó en el año 2000. “Yo ya vivía en San Juan y tenía esa inquietud de que ya no se hacían promesas de reyes ni rosarios cantados y se lo comenté a mi papá quien estuvo de acuerdo en que se hiciera en la casa familiar en el barrio Quebrada Grande de Mayagüez donde los amigos de su padre solían traer parrandas todos los cinco de enero, víspera de los Santos Reyes.
“Nosotros siempre aquí, los días cinco de enero le venía una parranda a mi papá de los amigos y eso fue lo que nos motivó a tener el amor por la, quizás por los aguinaldos, a mí por el tener la guitarra y querer aprender a tocar guitarra. Viene pues de eso mismo, del amor por la música, del amor por la tradición. Los Reyes son bien particulares en este hogar. A mi mamá le gustan los nacimientos y por ahí viene todo esto. Pero lo más bonito de todo esto es la familia que está toda unida, desde la colaboración, desde meses antes, a quién le toca la comida, a quién le toca la música”, explica el también guitarrista y compositor.
Las promesas
En las promesas de Reyes, se cantan aguinaldos, se improvisan décimas; en algunas se reza el rosario y se entonan novenas en honor a los Santos Reyes. En una sola noche en esta promesa mayagüezana “se han cantado hasta cien aguinaldos”. “Todos tienen que ser, hablando algo de los reyes, una temática”, insiste Leonardo.
Según dice, este año su hija de siete años ha colaborado en la redacción de algunos de 25 aguinaldos que se cantarían en la noche de nuestro encuentro para esta entrevista. “Íbamos en varios viajes hacia San Juan y elaboramos como cinco o seis de los veinticinco”, explicó.
Recordó que cuando empezaron a organizar la promesa y dejaron de contratar otros músicos, él se dedicó a escribir los versos hasta que otros parientes se sumaron al proceso.
“Para sorpresa nuestra se fueron involucrando nuestros hijos, sobrinos, que hoy, van a empezar a cantar más. Antes era uno o dos, ahora es uno sí, uno no, y me ayudaban, y yo les pedí el favor, mira, si me ayudas mejor. Y sí, quiero, les gustó”, afirma el guitarrista y cantor.
Aunque los aguinaldos, propios y ajenos están escritos de antemano, siempre se le da la oportunidad a quienes quieran cantar sus versos.
En la Promesa de Reyes de los Lebrón-Torres, más allá de las plegarias cantadas, los recordatorios hechos en casa, el jolgorio, la comida y bebida propias del encuentro, se tiene en cuenta a los que están en necesidad.
“Esta promesa, hace unos años atrás, se comenzó a hacer con una doble intención. Y aquí se pone una cajita para que la gente eche sus donativos. Y nosotros hemos llevado los donativos a diferentes entidades. Siempre se llevan a distintas entidades”, sostiene la anfitriona y coleccionista de nacimientos y Reyes.
Reinaldo es muy quisquilloso con la transparencia en el reparto justo de las dádivas. “Tenemos una lista de qué hacemos con el dinero porque lo canalizamos para que la persona sepa que el dinero entra, pero sale con un propósito.
Después de más de veinte años de promesa, Eva y Reinaldo tienen la esperanza puesta en que los más jóvenes de la casa darán continuidad al ancestral rito devocional que perdura por los actos de resistencia cultural y desobediencia civil de un pueblo que hace más de un siglo luchó por el respeto a las tradiciones que nos identifican como pueblo y, a familias como esta que la preservan.
“Yo aspiro a que mis hijos sigan este legado, que siga la unión familiar, que siga la tradición cristiana. Creemos en los Santos Reyes. Creo que tenemos que preservar esa tradición de los Reyes Magos, inculcándole a nuestros hijos el valor de los Reyes. Sabemos que Santa Claus tiene un lugar en la sociedad moderna, pero nosotros a través de los Reyes Magos estamos propulsando que sean los Reyes los que vienen primero a traer los regalos adorados a los niños, los que tienen importancia en esta vida”, sentenció Reinaldo.
“Eso esperamos, que se quede de generación en generación. Nosotros haremos lo propio, pues, mi papá y mami con lo de las parrandas aquí en la fiesta, nosotros con lo de la promesa, que involucramos los cuatro hermanos, nos involucramos, y las familias de cada uno, esperamos que sí. Gracias a Dios hemos tenido buena acogida de la familia y yo creo que sí, que esto va a perdurar. Vamos a ver si llegamos a los cien”, sostiene Leonardo.
“Dentro de mi creencia cristiana, de lo que yo creo y profeso, para mí los Reyes tienen un lugar especial. Y, de hecho, en esta casa Santa Claus nunca venía. Yo, ellos y los nietos lo saben. O sea, yo no creo en Santa Claus. Así que aquí siempre vienen los Reyes. Y para esos nietos, los reyes en esta casa son bien especiales. Esperamos que ellos también tengan esa devoción, sobre todo, porque no es la fiesta, es la devoción. Tener esa devoción, ese amor a los Reyes”, subrayó Eva minutos antes de que empezaran los cánticos a los Santos Reyes en compañía de la familia inmediata y la familia extendida.


